martes, 16 de febrero de 2010

Ha elegido usted gasolina súper.


Juliette, por Pstrange.
No dejéis de visitarlo en:


Podría parecer, que al igual que el fósforo que Juliette anteriormente había utilizado, ella misma había perdido la cabeza. Avanzaba impertérrita, con zancadas hiperbólicas, o apretujadas según los transeúntes y el lugar. No podía levantar sospechas. En su boca, una sonrisa que resultaba desquiciada, pluscuamperfecta, dolorosa en su amplitud. Pasaba por una persona aletargada por la luz de la noche que amenazaba con tirársele encima, sobre su vestido con motivos florales, pero nunca había estado tan despierta.

La última vez que yo la había visto, ella acababa de ser informada del fallecimiento de su madre (ésta ya con los dedos rígidos y los labios ennegrecidos, cromáticamente oscurecidos por algún efecto hemático de esa catarsis final conocida como muerte) y se hallaba a mi lado royendo unas rosquillas, demostrando, con el telón de la impasibilidad a cada lado de su escena de omnipresente pusilanimidad, un deje de despreocupación rayano en el desdén. Luego de unas largas y desesperantes secuencias de desmenuzamientos, combinados con insalivaciones que desembocaban en escandalosas degluticiones (diríamos que fueron tres rosquillas), me dijo que aún tenía en vientre tibio. La muerta, no ella. Desde luego, su grotesca inexpugnabilidad sentimental me sacaba de mis casillas.

No había cambiado mucho desde esta ocasión. Mientras yo conducía, vi su rostro demente, si cabe, más crispado que de costumbre. Aún llevaba el collar del elefante de plata que su difunta madre le había regalado. Su cabello, entre áureo y pelirrojo, seguramente esquilado por ella misma, mostraba demasiada desigualdad en sus mechones: algunos tocaban los hombros y otros, a modo de un denso cortinaje, revestían su espalda mucho más abajo. Me fijé en que llevaba una caja de cerillas en la mano, agarrada con tanta fuerza que incluso el cartón se había deformado bajo la tensión de su pulgar.

Me enteraría después por el telediario de que había incendiado su casa regándolo todo con combustible y que luego se había colocado en medio de la autovía, impasible, interrumpiendo el tránsito de un furgón. “No lo entiendo, era una chiquilla que no le haría daño a una mosca”, decían unas señoras en su entierro. O eso me han hecho saber, yo en ese instante estaba comiendo rosquillas con ella.

45 comentarios:

  1. Si el universo no fuese infinito tal vez existiría el silencio, pero sigo creyendo que no existe, aunque desearía que fuese al revés.

    Dibujo y textos preciosos.
    Me hago tu seguidora ;)

    ResponderEliminar
  2. Me encanta ver a tú Julliete (espero que me permitas decir que es nuestra) acompañada de su genial y estremecedora historia.


    Muchísimas gracias por aceptar, y por supuesto espero que no sea la última colaboración, una vez has descubierto al genio que escondía la lámpara es difícil dejarlo escapar.


    Como siempre, pero hoy con más ilusión, te envío saludos desde pstrangetown!

    ResponderEliminar
  3. Al menos con las rosquillas, en sus últimos momentos, no se sintió tan sola.
    Aunque es un triste final.

    ResponderEliminar
  4. entre el dibujo y el texto... :)
    yo también le hubiera prendido fuego a la casa, y a correr, que son dos días.

    ResponderEliminar
  5. y así seguiran las cosas
    royendo unas rosquillas

    ç:)

    ResponderEliminar
  6. Me ha gustado Juliette. Ella es algo que yo jamás llegaré a ser: valiente.

    Una historia preciosa.

    ResponderEliminar
  7. Los locos me dan ganas de invitarles a té.


    (mimo
    y sonrisa
    capicúa)

    ResponderEliminar
  8. Algunos la llamarían patológicamente trastornada o esquizofrénica con vestigios visibles de demencia avanzada.

    Yo creo que ella y sus rosquillas roídas eran las únicas cuerdas en este mundo de locos.

    Que bien poner este blog y encontrarme Motion City Soundtrack. Un saludo

    ResponderEliminar
  9. Legua. Me alegro de ver que la gente se fija en los detalles. La mayoría sólo lee lo que supone que va a poner. "Te parecería oírme, yo no cantaba."
    Un saludo y un canto de ballena.

    ResponderEliminar
  10. Gracias por firmar :)

    Pero no me faltaba el 9. Si te fijas bien, lo verás

    ResponderEliminar
  11. esto es cosa de locos.
    a todos nos ha gustado tomar rosquillas o otra cosa con los amigos, y fingir que no pasaba nada.

    ResponderEliminar
  12. Precioso texto, me ha encantado.
    Te sigo, ¿vale?
    ¿Me sigues?
    ¡Un beso enorme! :3

    ResponderEliminar
  13. y seguro que apretaba tanto la caja de cerillas porque se moría por una sonrisa de cómplices.

    ResponderEliminar
  14. me encanta.
    todo tu blog es genial!!
    muá

    ResponderEliminar
  15. Todos deberíamos comer rosquillas y jugar con cerillas cerca de un bidón de gasolina. Resulta divertido si estás desquiciado.

    Genialmente arrollador.




    =)

    ResponderEliminar
  16. Me encanto el texto, escribis muy lindo!

    ResponderEliminar
  17. Como ya dije en Pstrange, un texto tuyo y un dibujo suyo son algo exasperantemente alucinante. Y ahora que leí el texto completo, creo que el conjunto me gusta aún más, al comprender la mirada de Juliette y las llamas a su alrededor. ¿Sabes que me arrancaste una sonrisa con el final?

    ResponderEliminar
  18. eres un pequeño artista conductor de cometas subterráneas :)

    ResponderEliminar
  19. cuando la comisura derecha sonrie significa que el viento se acrecentará en cuestión de segundos.

    ResponderEliminar
  20. Porque para mejorar el día sólo hace falta unas rosquillas y olor a gasolina en las manos.

    Estoy encantada de conocerte.

    ResponderEliminar
  21. A mi me han encantado tus sub-acordes! =)

    Vetusta y Pastora...qué decir. Y no sólo son sus letras...


    Te sigo!

    ResponderEliminar
  22. Vaya!!! un blog especial!
    Increíble canción y textos.

    ResponderEliminar
  23. La suerte es haberla visto en directo, es todo un privilegio, ha sido la hora y media más corta de mi vida, pero que genialidad.



    El segundo dibujo creo que lo ha hecho ella, en una especie de proyecto de mujeres artistas, pone su firma, pero no se si será ella.

    ResponderEliminar
  24. Estará desquiciada pero esa Juliette sabe vivir la vida. O eso hace ver.
    ¡Un beso!

    ResponderEliminar
  25. Pasaba por aquí y me he quedado
    enhorabuena por tu trabajo

    ResponderEliminar
  26. bueno, bueno, dile a tus cometas que dejen de hacer de trapecistas y se pongan a escribir de una vez. que yo quiero que Jueves me cuente cosas bonitas.


    bludepez

    ResponderEliminar
  27. Juliette quemó sus emociones utilizando esa deformada caja de cerillas. Las únicas que resistieron la quema fueron sus ganas de quemar y quemar y quemar, porque no se destruyen con fuego. Por eso, al encontrarse hueca, hizo lo que hizo;no porque fuese buena chica. O eso creo yo.
    Un beso con sabor a azufre.

    ResponderEliminar
  28. Delicioso final. La retórica detallada y al mismo tiempo fluida de tus historias me recuerda a Baudelaire :)
    un beso.

    ResponderEliminar
  29. xifladamente xiflados todos.
    me gusta.

    ResponderEliminar
  30. Uno morboso escalofrío recorrió mi cuerpo.
    Sensacional.
    Saludos, colega.

    ResponderEliminar
  31. Muchas gracias por participar en mi primer giveaway. Podrás conseguir otro p.strange collage kit pronto!

    Thank you very much for participating in my first giveaway. You can get another p.strange collage kit soon!

    p.strange!

    ResponderEliminar
  32. La entrada es buenísima,el texto y la imágen...
    Qué blog tan especial que tienes^^

    Besotes!

    ResponderEliminar
  33. ¡Hola!
    Bueno, me gusta mucho tu blog :)
    Te sigo, ¿va?
    Lendo blog jajajaa
    besos.

    ResponderEliminar
  34. Llevo bastante poco tiempo en esto del mundillo del blog, y no es que entienda mucho, pero de todos los que he visto tu blog es sin duda uno de los que más me han gustado.
    ¡A ver cuándo lo desempolvas! ¡la humanidad te lo agradecerá! jeje, un saludo!

    ResponderEliminar
  35. Me gusta el dibujo y el texto.
    Un arte :)

    ResponderEliminar
  36. AQUÍ TIENES UN INDUDABLE SEGUIDORA MÁS :)

    un saludo, y te seguiré leyendo.

    ResponderEliminar
  37. -Sólo se conocen bien las cosas que se domestican -dijo el zorro-. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, los hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!

    (te sigo)

    ResponderEliminar
  38. Oh, me quedo en tu blog un ratito.
    Genial :)

    ResponderEliminar
  39. Abrí de nuevo el blog, dado que blogger decidió cerrar el mío. Y por fin encontré este blog! te sigo :) un besazo!!

    ResponderEliminar
  40. Hola :) tenia un comentario tuyo y no recuerdo haber pasado por aqui =O.

    Voy a por un colacao y a disfrutar... que estoy fascinado. Me hago seguidor espero que no te importe.

    Saludos!! ^^

    ResponderEliminar